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¡Marcha de las mujeres, un camino de esperanza!
En la Asamblea General del MMTC celebrada en mayo de 2004 se reafirmó la voluntad de los movimientos para continuar con su implicación activa en la Marcha Mundial de las Mujeres. El MMTC apoya plenamente las reivindicaciones de la Marcha: “Contra la pobreza y a favor de la redistribución de la riqueza; contra la violencia hacia las mujeres y a favor del respeto de su integridad física y mental”. Los miembros del MMTC, como muchos hombres y mujeres del mundo, rechazan los modelos de sociedad que desprecian a la mujer, que la marginan y que no le conceden los mismo derechos que a los hombres.
Por esta razón, el MMTC denuncia el sistema de globalización salvaja actualmente en curso que obliga a 2/3 de la población mundial (de los cuales un 70 % son mujeres y niños) a vivir en la pobreza
No podemos aceptar que la mayoría de la población de nuestra gran aldea planetaria esté sometida al pago de una deuda externa injusta, ¡que ya ha sido devuelta varias veces en forma de intereses! No aceptamos tampoco que los países ricos asolen el entorno de los más pobres mediante el agotamiento de las riquezas naturales sobreexplotadas. Nos oponemos a una globalización de la economía que concede cada vez más poder a las multinacionales, favorece la libre circulación de bienes y productos del capital, mientras que priva a las poblaciones que empobrece de su derecho a la libre circulación.
Frente a todas estas injusticias, las mujeres son a menudo las primeras en lanzarse a construir modelos alternativos. A través de iniciativas como la Marcha Mundial de las Mujeres, hacen oír una crítica enérgica del sistema patriarcal y capitalista que crea desigualdades entre hombres y mujeres, entre pueblos y en el seno de los pueblos. Denuncian este sistema que agrava la pobreza y que genera todo tipo de violencias. La dinámica de la Marcha Mundial de las Mujeres también se explica mediante numerosos movimientos sociales que proponen alternativas políticas, como los Foros Sociales. Este amplio impulso contribuirá de forma incontestable a alcanzar los Objetivos de Desarrollo del Milenio, el tercero de los cuales es la promoción de la igualdad de sexos y la emancipación de la mujer de aquí a 2015.
El MMTC se complace al observar que los dos últimos premios Nóbel de la Paz han sido otorgados a mujeres: a la iraniana Shirin Ebadi en 2003 y a la keniata Wangari Maathai en 2004. En el caso de Ebadi, por su compromiso en favor de la democracia y del respeto de los derechos humanos, especialmente los de las mujeres y los niños, en Irán y en el mundo musulmán. En el caso de Maathai, por su trabajo de militante ecologista, especializada en la repoblación de comarcas desérticas en África.
El 8 de marzo de 2005, el MMTC rindió homenaje a todas las mujeres y celebró su compromiso en el seno de la familia y de la sociedad. El MMTC anima a las mujeres y a los hombres solidarios a proseguir su compromiso por el desarrollo de una sociedad igualitaria. ¡El futuro del mundo está en nuestras manos!
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