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¿A qué tipo de trabajadores se aplica la Seguridad y la Salud en el Trabajo (SST)?
Durante sus 40 años de existencia, el Movimiento Mundial de Trabajadores Cristianos ha llevado a cabo acciones de promoción del valor y la dignidad del trabajo. Ha realizado campañas por un trabajo digno para todos y para la promoción de una nueva sociedad. Por esta razón, nos complace la posición de la OIT al frente de este combate que llevará a las autoridades públicas y privadas a poner en práctica políticas susceptibles de ofrecer posibilidades reales de acceso a un trabajo digno a nivel mundial. ==== pinche aquí para seguir leyendo
Nuestros miembros están repartidos por más de 75 países de todo el mundo. Llevan a cabo acciones con trabajadores que a menudo proceden de clases populares. Estos miles de mujeres y hombres trabajan en diferentes sectores de la economía informal, de la pesca, en las zonas francas, etcétera. Son trabajadores inmigrantes, clandestinos, voluntarios, así como niños trabajadores, por citar algunos casos.
Ces milliers d'hommes, de femmes et d'enfants sont
privés de leurs droits à la SST. PEstos miles de hombres, mujeres y niños se ven privados de sus derechos en materia de seguridad y salud en el trabajo. Sin embargo, contribuyen innegablemente al desarrollo económico del país en que trabajan y, por añadidura, a la economía mundial.
Nos permitimos la licencia de nombrar en este estrado un solo ejemplo: los trabajadores llamados “moto-taxis”. Se trata de millares de trabajadores de países del Sur que transportan diariamente a millares de trabajadores que se desplazan de su domicilio al lugar de trabajo y viceversa.
Estos trabajadores transportistas y transportados se exponen diariamente al no llevar casco ni prendas de protección. Sufren violentos atropellos o se intoxican progresivamente por culpa de la contaminación emitida por los tubos de escape (aquellos entre vosotros que habéis visitado la hermosa ciudad de Cotonú lo podéis testimoniar). Forman parte de esos 5.000 trabajadores que mueren cada día.
En efecto, un estudio de la OIT demuestra que 5.000 trabajadores pierden la vida todos los días como consecuencia de un accidente de trabajo. Esto significa que durante los 17 días que dura esta 93ª conferencia en los que todavía surge la pregunta de si es necesaria o no una convención ratificada por los estados y su puesta en aplicación, habrán muerto 85.000 hombres, mujeres y niños en accidentes de trabajo debidos a la insuficiencia de seguridad y salud en el trabajo. Esta situación escandalosa constituye la prueba irrefutable de que la protección del trabajador es un derecho apremiante: ¡que no se puede en absoluto tergiversar! Es posible reaccionar en seguida, ¡no hace falta esperar más!
Imaginemos una semana en la que día tras día 5.000 personas mueren en accidentes de trabajo en Londres, París, Nueva York, Sidney y Tokio; en suma, 25.000 trabajadores en una semana laboral. ¿Cuánto tiempo tardaría la comunidad internacional en encontrar una solución sostenible a esa situación escandalosa? Estamos convencidos de que no les llevaría ni dos horas.
Sobre la base de los logros democráticos y legítimos más extendidos en el mundo y frente a esta catástrofe humanitaria en la que 85.000 personas mueren por accidentes laborales en sólo 17 días, permítannos que hagamos resonar desde esta tribuna el eco de las voces sofocadas de esas decenas de miles de trabajadores de clases populares. Puesto que estos trabajadores son seres humanos, con la misma dignidad que ustedes y que nosotros, su situación reclama de los dirigentes de la OIT que, con la mayor brevedad, la seguridad y la salud en el trabajo sea una realidad sostenible para todos los trabajadores sin ninguna restricción
¡Ya que cada trabajador, “sin ninguna exclusión de clase”, vale más que todo el oro del mundo!µ
Intervención del MMTC durante la 93ª Conferencia Internacional del Trabajo, en Ginebra.
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