|
Un Trabajo Digno por una Nueva Sociedad
Para el MMTC, el Trabajo Digno reporta respeto y dignidad a las personas: les da la posibilidad de participar en la construcción de la sociedad y en el desarrollo social. Desde un punto de vista humano, los trabajadores y las trabajadoras necesitan del reconocimiento de la sociedad: seguridad y salud en el trabajo, un salario justo y, también, seguridad del empleo. El trabajo digno para todos guarda una estrecha correlación con la realización de los Objetivos del Milenio y contribuye de forma incontestable al desarrollo sostenible.
En el seno de la OIT, el MMTC participa todos los años en la Conferencia Internacional del Trabajo (CIT), en la que toma la palabra en favor de los trabajadores y las trabajadoras procedentes de clases sociales y profesionales desfavorecidas, puesto que, a menudo, los poderes públicos les prestan poca atención, tanto en su país de origen como en su país de trabajo.
Para que el concepto de Trabajo Digno sea una realidad los principios de los Derechos de los Trabajadores promulgados y ratificados por la casi totalidad (119) de los Estados Miembros de la OIT (Organización Internacional del Trabajo) deben ser aplicados por todos los Estados del mundo. Desgraciadamente, esto no es así. Es más, todavía estamos muy lejos de conseguirlo y, de ahí, que la pobreza en el mundo se agrave, de la mismo forma que la precariedad del empleo y la violencia incesante que amenaza la paz en todos los países.
Ahora más que nunca, el MMTC rebosa ambición y ánimo en cuanto a la construcción de una nueva sociedad; al contrario que los dirigentes de este mundo que, durante la reciente cumbre mundial que tuvo lugar en Nueva York, no adoptaron ningún compromiso concreto y libre de condiciones para la cancelación de la deuda y la erradicación de la pobreza, cuando precisamente el principal objetivo de esta cumbre mundial era revisar los progresos logrados para alcanzar los Objetivos del Milenio.
Igualmente, durante los 4 días que duró la cumbre del G8 en Escocia, mientras más de 100.000 niños morían en el mundo por culpa de la pobreza, los dirigentes se albergaban en lujosos hoteles y los gastos para garantizar su seguridad eran superiores a 1,5 millones de dólares americanos. Ahora bien, para que el gobierno británico cancelara los 2.500 millones de dólares de deudas a su favor y repartiera los gastos en diez años, le bastaría lanzar una llamada nacional de solidaridad que equivaldría al precio de medio litro de cerveza por persona y por año.
Sin embargo, no se trata únicamente de cancelar deudas, hace falta también cambiar las injustas reglas comerciales que tienen un impacto perjudicial para los países en vías de desarrollo. Las Naciones Unidas estiman que el comercio injusto priva a los países en vías de desarrollo de más de 500.000 millones de dólares al año. Con algo menos del 0,01 % de esta suma se podría salvar la vista de 30 millones de personas que sufren la amenaza de la ceguera en el mundo. Las Naciones Unidas mencionan también, por ejemplo, el hecho de que cada vaca europea recibe 2 $ diarios en concepto de subsidios. La cantidad total de estas ayudas sobrepasa los ingresos de la mitad de la población mundial.
Para el MMTC, más allá de la abolición de la pobreza, hace falta también promover la justicia social y la solidaridad en su conjunto. Nos unimos a una convocatoria global de acción, para erradicar totalmente la pobreza a nivel mundial.
En cada país, los miembros del MMTC se implican intensamente, según las especificidades correspondientes y la realidad de su entorno, y emprenden acciones en el seno de la sociedad civil y también a través de diferentes redes locales, regionales, nacionales, continentales e internacionales.
Pinche aquí para acceder a la página anterior
|